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¿Se podrían evitar ingresos en Centros Residenciales?

Por   /  13 Abril, 2016  /  No hay Comentarios

Autores: Cristina García Librero. Enfermera.

Miguel Ángel Pérez Ordóñez. Enfermero.

 

RESUMEN

Objetivo: Identificar los motivos de ingreso de los mayores independientes en el Centro Residencial Mª de la Paz de Nerva (Huelva).

Metodología: Estudio descriptivo transversal de enfoque cualitativo. Para la obtención de la muestra hemos aplicado el Índice de Barthel y el test Mini-examen cognoscitivo de Lobo. Posteriormente hemos llevado a cabo una entrevista semiestructurada a cada uno de los residentes incluidos en la muestra para la recogida de datos y posterior análisis.

Resultados: Los motivos de ingresos son principalmente tener familiar en situación de dependencia, seguido de la soledad y tristeza debido a la muerte de la persona que vivía con ellos, y por último no querer molestar a sus hijos y ser una carga para ellos.

Conclusiones: Muchos de los ingresos en centros residenciales de este tipo de personas, se podrían evitar con unos servicios sociales de atención a la dependencia con buena cobertura y el conocimiento de aquellos servicios relacionados con un envejecimiento activo y positivo.

Palabras Claves: Ancianos. Institucionalización. Área de Dependencia-Independencia.

 

INTRODUCCIÓN

ANEXOEl peso de las personas de más de 65 años se ha incrementado de manera espectacular, y ello trae consigo implicaciones económicas, sociales, sanitarias y culturales. Los últimos cincuenta años, y las previsiones para los próximos cincuenta, se caracterizan por el aumento considerable de las personas mayores de 65 años y sobre todo del grupo que corresponde a los mayores de 80 años. Para España esto supone que en el año 2050 nos convertiremos en el país más envejecido de la Unión Europea (1).

La reciente crisis económica ha frenado la inmigración y está retrasando las uniones conyugales y la natalidad, y todo esto, junto con que pronto empezaran a jubilarse las generaciones nacidas en los años cincuenta y sesenta conllevarán a un crecimiento notable del peso de las personas mayores sobre el conjunto de la población que superará el 20 por ciento probablemente antes de los próximos 15 años (2).

En los últimos tiempos hemos venido asistiendo a una, cada vez mayor, inversión en los cuidados domiciliarios, con el fin de mantener a las personas ancianas y con alguna dependencia el mayor tiempo posible en su domicilio (1).

Como señala Rodríguez P. (1995) “En casa, mientras sea posible; en la residencia cuando sea necesario” (1).

Según esta concepción, las residencias y otros servicios institucionales quedarían reservados para aquellas personas, generalmente mayores de 80 años, con problemas de dependencia funcional o cognitiva que les imposibilita seguir viviendo en su domicilio con niveles mínimos de bienestar. Sin embargo, hay un porcentaje elevado de población mayor viviendo en centros residenciales que no cumplen con estos criterios. (3).

En nuestro país el incremento progresivo del número de plazas residenciales para personas mayores nos debería hacer pensar si no se está abusando de una fórmula que conlleva un elevado coste psicológico tanto para el mayor como para su familia, pues la incorporación del mayor a una institución geriátrica supone su extracción del medio social que le es propio, para ubicarle posteriormente en un ambiente artificial integrado exclusivamente por personas de su misma edad (3). Y, como apunta María Pía Barenys abordar el análisis de las residencias de ancianos es ahondar en el significado sociológico de la ancianidad en nuestra sociedad(3)

OBJETIVOS.

-Describir los motivos de ingreso en el Centro Residencial de los mayores sin deterioro cognitivo e independientes en las Actividades Básicas de la Vida Diaria.

-Identificar quien tomó la decisión de ingresar en el Centro Residencial.

-Describir como se encuentra estos mayores en el Centro Residencial.

MATERIAL Y MÉTODO.

Estudio descriptivo, transversal, de enfoque cualitativo, utilizándose como técnica para la recogida de datos la entrevista semiestructurada.

Estudio realizado en el Centro Residencial Mª de la Paz en Nerva (Huelva) durante los meses de Septiembre de 2013 a Noviembre de 2013.

La muestra está constituida de 12 residentes que presentan un resultado en el Índice de Barthel de independencia y en el test Mini-examen cognoscitivo de Lobo no presentan deterioro cognitivo.

Procesamiento y análisis de los datos.

La categorización y codificación de los datos se ha realizado manualmente, utilizando para ello la información obtenida de las transcripciones literales de las entrevistas.

En todo momento se ha garantizado la protección de la identidad del mayor y confidencialidad de los datos. Se ha solicitado consentimiento informado a todos los participantes y se obtuvo el correspondiente permiso de la dirección del Centro Residencial Mª de la Paz de Nerva.

 

RESULTADOS

Con respecto al motivo de ingreso en el centro residencial, el principal por el cual estas personas independientes en las ABVD se encuentran institucionalizadas es por tener una persona dependiente y necesitada de cuidados a su cargo. Cuatro se encuentran con su pareja en situación de dependencia y una se encuentra con su hermana.

Yo entré en la residencia porque mi marido se puso muy malito, se tiraba de la cama, no quiero ni pensarlo, noches y noches sin pegar un ojo.

“Porque mi mujer se me cayó unas cuantas de veces y yo solo no podía con ella. Y con esos sustos yo no podía.

De estas cinco personas la mayoría contaban con el servicio de ayuda a domicilio; estaban contentos con la ayuda recibida, pero como punto negativo y motivo por el cual se vieron obligados a su ingreso en la residencia, es que con esta ayuda solo contaban durante unas horas al día, generalmente los días entre semana, y por las mañanas, por lo que el resto del día y fin de semana se veían necesitados de ayuda e incapaces de poder llevar la carga del cuidado ellos solos, provocando sentimientos de agobio, impotencia, inseguridad y miedo.

La muchacha solo iba unas horas y el resto del día estaba yo solo y no podía. A mí me ponen una mujer una o dos horas y yo la necesito por el día y por la noche. Yo le dije, le doy las escrituras de la casa y se viene con nosotros a vivir, pero ella de noche no se quedaba y de noche era cuando yo quería.”

Tres personas expresan que el motivo de ingreso ha sido la soledad y tristeza debido a la muerte de la persona que vivía con ellos, coincidiendo que ninguno tenía hijos.

“Me quedé solo, y ya que hago yo aquí solo.

Lo malo fue cuando ella murió que me sentí muy solo, ingrese en la residencia porque yo en mi casa solo… la soledad es muy triste.”

Dos personas refieren que su motivo de ingreso en el centro ha sido no querer molestar y ser una carga para sus hijos, los cuales están trabajando.

Mi nuera, mi hijo, mi yerno y mi hija trabajan y yo no podía estar sola porque me caigo y antes de que ellos vieran que yo ya no podía o que me fueran a encontrar muerta de un porrazo, pues yo dije que me quería venir. Mi hijo no quería que me viniera y me ofreció su casa y yo no quise. Yo no quería ser carga para nadie.”

Yo cuando murió mi marido pues sabía que sola no podía estar, porque con la diálisis, me mareo, tengo el cuerpo muy malo, y necesito de otra persona porque me da miedo estar sola por lo que me pueda pasar. Entonces hablé con mis hijos y les dije que me venía a la residencia porque ellos no pueden estar en mi casa conmigo, porque están trabajando y yo tampoco quiero ser una carga para ellos.”

Una persona hace referencia a que su motivo de ingreso fue porque sus hijos le hicieron la vida imposible hasta que se vio obligada a tener que irse a la residencia.

“No estoy en mi casa porque mis hijos no me quieren ni ella ni él. Mi hijo me hacía la vida imposible y me trataba muy mal porque no me quería allí y me tuve que venir a la residencia obligada.

Y por último, una de ellas explica que su motivo de ingreso fue porque ella ya no podía llevar las tareas domésticas como a ella le gustaba, pero que aparte ella y su marido siempre habían pensado en irse a una residencia cuando fueran mayores y les daba miedo no se fueran a quedar sin plaza, por ello el ingresar tan pronto.

“Nosotros habíamos pensado esto desde muy jóvenes de venirnos a una residencia, y como yo ya con mis dolores no podía hacer todas las cosas de la casa lo hablamos mi marido y yo y decidimos venirnos y aparte nos daba miedo no nos fuéramos a quedar sin plaza.”

Sobre quien tomo la decisión para ingresar en el centro, la mayor parte de personas entrevistadas han ingresado por su voluntad, aluden que fueron ellos quienes tomaron la decisión.

“Lo hablamos mi marido y yo y decidimos venirnos.”

Lo decidí yo solo y para arreglar los papeles se encargó un sobrino mío.

Tres de ellos refieren que la decisión la tomarón sus famialiares, en ningún momento hacen comentarios negativos con respecto a las personas que decidieron por ellos.

“Nosotros no decidimos en sí, fue una sobrina mía la que lo negoció todo.”.

“Mis hijos que arreglaron todos los papeles.”.

La mayoría de los entrevistados muestran una actitud favorable, y están contentos en la residencia aunque se observan algunas expresiones que aunque están contentos, eso no es como su casa:

“Yo aquí estoy muy contenta.”

“Hombre como yo estaba en mi casa no estoy aquí, pero aquí estoy muy bien.”

A siete de ellos les gustaría volver a su casa, son conscientes de que no pueden volver por la situación que les rodea (coincidiendo esta situación con el motivo que ocasiono el ingreso), por lo que prefieren estar en la residencia.

“Yo tal como está mi mujer prefiero quedarme aquí y no volver a mi casa y volver a sentirme sólo y agobiado.”

“Hombre si viviera mi hermana si volvería a mi casa pero para estar allí solo prefiero quedarme aquí que estoy muy acompañado”

DISCUSION-CONCLUSIONES

Ciertos estudios han demostrado que la decisión de internamiento es causada por la interrelación de tres variables; primero el creciente deterioro físico; segundo, la incapacidad de las personas con quienes convive de prestar los cuidados que el anciano/a necesita y tercero la falta de unos servicios comunitarios que ayuden a mantener una vida independiente (6).

No es la falta de salud la variable determinante para el ingreso de las personas en una residencia, sino la falta de apoyo social (6).

En el estudio realizado por Pereira dos Santos, Costa Pereira, (3) donde la población fue constituida por todos los ancianos institucionalizados orientados en tiempo y espacio, obtuvieron como resultado que la iniciativa para la institucionalización partió de las personas ancianas (46,2%), seguida por la iniciativa por parte de los hijos (30,1%). En nuestro estudio coincide con que la mayoría de ellos son los que toman la iniciativa de ingresar en el centro.

En este mismo estudio (3) cuando se cuestiona acerca de la causa de institucionalización, el 77,7% de las personas ancianas exponen que la decisión tuvo como base dos motivos principales: soledad y motivos de salud. De estos motivos coincide con nuestro estudio es el de soledad, que se da en dos personas. Por motivos de salud en nuestra muestra no ingresó nadie, pero si ingresan por presentar problemas de salud la persona de las que ellos eran cuidador principal.

En el estudio realizado por Soria, Rodríguez (5) las causas que motivaron el ingreso fueron limitación física, vivir solo, mala atención filial, invalidez, no tener familia, donde el vivir sólo fue la muestra más representativa en ambos sexos, siguiéndole la mala atención filial y el no tener familia, podemos ver que en nuestro estudio estos tres motivos se dan, aunque destaca el motivo por no poder atender a familiar dependiente, que en este estudio no aparece.

En el estudio citado anteriormente (5) los resultados de su análisis cualitativo considera que la mayoría cataloga al centro como su verdadero hogar, y de él realizan una valoración altamente positiva y favorable para su adaptación al medio institucional, podemos decir que estos resultados concuerdan con nuestro estudio, donde la mayoría muestra un actitud favorable hacía el centro.

Los motivos de ingreso en el Centro Residencial de los residentes sin deterioro cognitivo e independientes en las ABVD, podemos decir que son principalmente tener familiar en situación de dependencia, seguido de la soledad y tristeza debido a la muerte de la persona que vivía con ellos, no querer molestar a sus hijos y ser una carga para ellos.

La mayoría ha ingresado de forma voluntaria, aunque algunos influenciados por profesionales de la salud y familiares.

Podemos decir que una vez que se encuentran en el centro y se han adaptado a él estos no quieren abandonarlo y volver a su domicilio, a pesar de haber desaparecido el motivo que ocasionó su ingreso.

Ante esta situación podemos concluir que muchos de los ingresos en centros residenciales de este tipo de personas, se podrían evitar con unos servicios sociales de atención a la dependencia con buena cobertura, en especial para aquellos que tienen familiar en situación de dependencia o que se ven necesitados de ayuda para llevar su casa; y para aquellos que se sienten solos por la muerte del familiar que vivía con ellos sería importante que conocieran aquellos servicios relacionados con un envejecimiento activo y positivo, que favorecen las relaciones personales pudiendo llegar a disminuir ese sentimiento de soledad, pero además de esto es importante y fundamental tanto para el mayor como para cualquier persona un apoyo y atención tanto social como familiar.

 

BIBLIOGRAFÍA

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